jueves, 24 de enero de 2013

Citas #13




"¿Y cómo piensas enfocar el problema? Puedes acercarte a tu hija y decirle:
'Oye, ya sé que nunca me has visto, pero soy tu padre. Ah, ¿Y sabes algo más?
Has ganado el premio gordo en la lotería de la evolución: eres vampiresa.
¡Vámonos a Disneylandia!"


Warth se dirigió a su armario y examinó su ropa. Sacó una camisa negra de manga larga, unos pantalones de cuero y..., por Dios ¿Qué era eso?
Ah no, ni de broma. No iba a luchar con esos boxers. Por nada del mundo le sorprenderían  muerto con una prenda como aquella.


Al detenerse frente a ella, la joven sintió una ráfaga pura y auténtica de lujuria. Por primera vez en su vida, su cuerpo se puso lascivamente caliente. Caliente y húmedo. Su clítoris ardía por él.
Química pensó aturdida. Química pura, cruda, animal. Cualquier cosa que él tuviera ella lo quería.
...
"Estas casi lista... No tenemos mucho tiempo"
Si se refería a que tenían que desnudarse, ella estaba completamente de acuerdo con el plan. Por Dios, aquello debía ser a lo que la gente se refería cuando se ponía poética con el sexo. No cuestionaba la necesidad de tenerlo dentro de ella, únicamente sabía que moriría si él no se quitaba los pantalones. Ya.


Hijo de Puta.
Lo veía todo rojo a causa de lo alterado que estaba. Que otro macho estuviera besando esos labios, sintiendo su cuerpo bajo sus manos...
Un gruñido gutural vibró a través de su pecho y salió por su boca.
Ella es mía.
Soltó una maldición, ¿En qué universo paralelo estaba viviendo? Ella era su responsabilidad temporal, no su shellan. Podía estar con quien quisiera, donde quisiera y cuando quisiera. Pero Dios, la idea de que a ella pudiera gustarle lo que ese sujeto le estaba haciendo, que pudiera preferir el sabor de aquel beso humano, era suficiente para hacerle palpitar las sienes.
Bienvenido al maravilloso mundo de los celos. Por el precio de su entrada, obtiene un maldito dolor de cabeza, un deseo casi irresistible de cometer homicidio y un complejo de inferioridad ¡Viva!


"Por Dios, eres tan...absolutamente... hermosa"
...
"Cerraré la boca, antes de conseguir que te sientas aún más incómoda"
...
"También debería dejar de mirarte así. Eso estaría bien."
...
"¿Ves? Ya no te miro. No te estoy mirando. Oye, qué alfombra más bonita. ¿Lo habías notado?"


Entonces, una voz fuerte comenzó a sobresalir entre las demás, entonando las notas cada vez más altas.
...
Las dulces notas volaron hasta el techo con toda su gloria, convirtiendo la estancia en una catedral y a los hermanos en su altar.
Haciendo desdender el cielo tan cerca como para rozarlo.
Era Zsadist.
...
Aquel hombre cubierto de cicatrices, y sin alma, tenía la voy de un ángel.


"Maldición, Leelan. Te amo tanto que nunca me he sentido más asustado"
...
"No creo que pueda vivir sin ti"
...
"Oh, vamos ... ¿Tendremos que verlos besuquearse todo el tiempo?"
"Desearías tener tanta suerte"
"Sí ... Lo único que quiero es una buena hembra. Pero imagino que me conformaré con varias malas hasta que la encuentre. La vida es un asco, ¿No creéis?"